martes, 30 de mayo de 2017

Revisión final de literatura

Energías renovables y su implementación en el territorio chileno

Francisco Javier Tamayo Oporto


Un alto porcentaje de la población mundial desarrolla su vida en función del uso de la energía. Sea en forma de combustible o corriente eléctrica, la fuente primaria de la que ésta se obtiene es el combustible fósil. La relación entre alta demanda energética y las consecuencias medioambientales que genera la combustión de derivados del petróleo, han incentivado, a nivel mundial, la búsqueda de soluciones que protejan al planeta y su ecosistema. El estudio de fuentes de energías alternativas trajo como resultado el conocimiento de lo que se conoce como: energías renovables o, también llamadas, Energías Renovables No Convencionales (ERNC); las que se han instaurado como una solución concreta tanto para disminuir la degradación de medio ambiente como para relevar a las energías no renovables debido que éstas provienen de los combustibles fósiles, una fuente agotable.

Las ERNC, entendidas como energías cuyas fuentes se presentan en la naturaleza de modo continuo, prácticamente inagotable y que se caracterizan porque en sus procesos de transformación y aprovechamiento en energía útil no se consumen ni se agotan en una escala que está en función del requerimiento de consumo humano. En Chile  se describen esta energía también llamadas limpias como: “energía eléctrica generada por medios de generación renovables no convencionales que incluyen como fuente de energía primaria a la biomasa, energía hidráulica inferior a 20 MW, eólica, geotérmica, solar y de los mares” (Ceppi, Dufey, Marzolf, 2014, p.4). En el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), se desprende que actualmente, cerca del 85,1% de la energía se mundial se obtiene de combustibles fósiles (energías no renovables): 28,4% proviene del carbón, 22,1% proviene de gas y 34,6% proviene del petróleo; y tan sólo el 12,9% de la energía proviene de energías renovables: 10,2% proviene de la Bioenergía, 0,1% proviene de la energía solar, 0,002% proviene de la energía oceánica, 0,2% provine de la energía eólica, 2,3% proviene de la energía hidroeléctrica y el 0,1% proviene de la energía geotérmica. El 2% restante proviene de la energía nuclear (IPCC, 2015).

Rudnick (s.f.) explica que en Chile, las energías provenientes de fuentes contaminantes alcanzan un 56,4%, mientras que las ERNC representan tan solo un 5,98%, aproximadamente, de la capacidad total de generación. A pesar de que el país cuenta con una vasta capacidad para generar ERNC, dado su geografía, en éste aún se mantienen bajos los índices de generación de energías limpias. Como señala Jara (2006), pese a ser Chile un país con potencialidades para implementar este tipo de tecnología para el suministro energético, todavía se mantiene en su mayoría dando solución a la demanda energética con productos derivados del petróleo. Actualmente se  desconocen los factores que inciden en impedir que se instauren estas tecnologías definitivamente en el país. En este contexto, la revisión literaria que se realiza, tiene como objetivo principal mostrar los factores que han incidido en la baja generación de energía proveniente de fuentes no convencionales. Para ello, se analizan los datos y resultados recaudados de diversos estudios, los que a su vez relacionan las ERNC versus las capacidades que cuenta Chile para generarlas. Luego, con dichos datos, se generan conclusiones en relación a la carencia de implementación de energías limpias en el territorio chileno. El criterio principal utilizado para la siguiente revisión literaria, fue recaudar bibliografía que tengan como máximo 12 años de antigüedad.

A partir del estudio del texto de Jara (2006), se extrae que el autor entrega una mirada lo que ocurre actualmente en el mundo con respecto al auge que hoy tienen las energías renovables. En éste se observó que Europa es la zona del mundo en que más se implementan las energías renovables no convencionales y, en función de ésto, se destaca que no sólo basta con tener la capacidad de generar energías limpias sino que el factor preponderante para llevar a cabo estos proyectos es el incentivo económico que imprime el gobierno para realizarlos.

Asimismo, Jara (2006) señala como limitante el alto costo que tienen los mecanismos relacionados a las ERNC, y por ello, por su estabilidad económica, países como Alemania, Estados Unidos y España, entre otros, han sido capaces de liderar actualmente la generación de energías limpias. El autor también hace alusión a las dos barreras que hasta ahora han sido los principales impedimento para el desarrollo e implementación de estos tipos de energía: en primer lugar las barreras económicas: resultado de la competitividad de costos de inversión en relación con alternativas tradicionales; y en segundo lugar, barreras regulatorias: falta de incentivos para la inversión o mejoramientos operativos. Por ello, buscar la forma de equiparar los costos que tiene ambas energías, renovables y no renovables, acortará la brecha y hará proliferar el uso de energías sustentables.

En los textos de los autores Jara (2006) y Rudnick (s.f.), se observa el enfazis que dan ambos en que los países que han logrado ser líderes mundiales en implementar centrales de energía renovables, se debe a que fueron capaces de implementar sistemas tarifarios que intervienen en el mercado, por ejemplo: 1)  Sistemas de precios o Feed-in tariff (FIT), el cual fija el precio de cada unidad de energía proveniente de ERNC inyectada al sistema, siendo éste lo suficientemente alto para recuperar el costos de inversión inicial del equipamiento. 2) Sistema de cuotas o de certificados verdes, el que obliga a las empresas generadoras de energía a que un porcentaje provenga de energías limpias. 3) Los incentivos fiscales, que consisten en la participación del estado con dar apoyo económico para el fomento de las ERNC, rebaja de impuestos a quien las implemente, subsidios directos y/o préstamos para financiar proyectos relacionados con estas tecnologías.

Chile cuanta con una geografía capaz de generar energías limpias a gran escala, en ello, a modo de ejemplo, se destaca el norte del país, que cuenta con una extensa zona desértica expuesta a la radiación solar durante casi el 100% de la jornada diurna. A pesar de ello, hasta el año 2006, “Chile ha visto frenado su desarrollo debido a barreras como: la inexistencia de estímulos a la inversión; incertidumbre en los mercados; y la inexistencia de un marco legal y regulatorio específico para estas tecnologías” (Jara, 2006, p. 61).

Con el paso del tiempo, según los autores Alarcón, Jiménez y Palma (2009), las acosas han cambiado, y, a pesar de que la implementación se ha dado de manera aletargada, los esfuerzos compartidos entre el Gobierno, el Parlamento, la sociedad civil, las empresas, la academia y la cooperación internacional, han dado frutos. Con el paso de los años se han constituido bases para el desarrollo de las ERNC, dentro de las que se destacan la promulgación de leyes, la implementación de instrumentos de apoyo directo a la inversión, la mejora en el conocimiento de los recursos renovables con que cuenta Chile, la materialización de proyectos de inversión como también la instauración de un debate nacional mostrando la importancia de estas energías y el rol que ellas cumplen en la actualidad y cumplirán en un futuro cercano. Con ello, las empresas generadoras de energía se dieron a la tarea de desarrollar y evaluar proyectos de energías limpias y, asimismo se han creado nuevas empresas en el país para emprender respecto a las ERNC.  

En función de lo señalado anteriormente en el texto de aquellos autores, se debe destacar que desde la promulgación de la Ley General de Servicios Eléctricos (LGSE), Chile creó las bases para un sistema eléctrico competitivo, las que arrojaron posteriormente como resultado en el año 2004 la Ley 19.940, en la que se inducen elementos referidos a las Energías Renovables No Convencionales. En el año 2008 el 2,7% de la capacidad instalada provenía de biomasa, seguida por mini-centrales hidroeléctricas. Ese mismo año entra en vigencia la ley 20.257, en la que se establece la obligación para las empresas eléctricas que efectúan ventas a clientes finales de que un porcentaje debe provenir de energías renovables (Alarcón et al., 2009), que para el año 2010 dese estableció que sería un 5% y para fines del año 2024 será un 10%. Se desprende también que la implementación de estas leyes ha generado que inversionistas pongan su interés en desarrollar sus empresas emergentes y con ello exista mayor competitividad entre empresas y así una consecuente disminución en los precios de la energía eléctrica. “En la cartera de proyectos ERNC CORFO existen actualmente 211 iniciativas, en distintas fases de desarrollo, concentrados en energía eólica (42%), mini-hidráulico (37%) y biomasa 17%” (Ceppi et al., 2014, p.3). Y de esto se espera un aumento.  

De las declaraciones del ex ministro de energía, Andrés Rebolledo, se desprende que durante el gobierno de Sebastián Piñera, y hasta el inicio del gobierno de Michel Bachelet en el año 2014, el incremento que tuvo la implementación de mecanismos diseñados para captar la energía proveniente de fuentes renovables, no tuvo un desarrollo tan marcado como el de hoy. La razón de lo anterior se debe a que al momento de comenzar el gobierno de la presidenta Bachelet, Chile contaba sólo con el 7% de ERNC. A la fecha del 17 de marzo de 2017 esta capacidad ya se había duplicado, llegando incluso a los 17% (Rebolledo, 2017).

¿Qué factores afectaron en el desarrollo de las ERNC en el periodo hasta el 2014 en Chile?          

Durante el periodo 2010-2014, en el gobierno del presidente Sebastián Piñera, el país, Chile, se vio afectado por un terremoto de magnitud 8,8 Richter. Este hecho provocó que el mayor porcentaje del capital del país tuviera como destino la reconstitución de las viviendas y carreteras destruidas por el terremoto. Del texto de Santana (2014) se desprende que el incremento en las ERNC, tiene sentido ya que ha habido una baja en el costo que dela tecnología, como asimismo han existido iniciativas por parte del gobierno  en la contribución de aportes normativos e incentivo, los que han servido para el alza que hoy presenta la implementación de este tipo de fuente de captación de energía.

En la actualidad es posible observar que el desarrollo de la tecnología ha empezado a instaurarse e incrementar con el tiempo, pero se desconoce la real dimensión de esto hoy en día en Chile. Principalmente lo anterior se debe a que, si bien la revisión que se ha hecho de literatura, aborda la energía eléctrica desde lo que ella significa hasta la relación que tiene con el gobierno de turno, ésta tiene como falencia en los estudio que se presentan contemplan una vigencia de 11 años, tiempo en el que todo ha avanzado y la tecnología ni los costos no están ajenos a estos cambios, los que han progresado y disminuido respectivamente. Por otro lado, la toma de conciencia respecto al cuidado del medio ambiente ha tomado mayor relevancia en la sociedad. También es importante destacar que no se pudo tener acceso a la información de cuánto es el dinero que se estipula para la generación de ERNC en los gobiernos de turno.

Se puede concluir con respecto a la revisión literaria que el consumo energético es algo que trasciende a la gran mayoría de la población mundial, y éste a su vez va en un progresivo aumento día a día. Por ello se hace importante estudiar respecto a fuentes de energía que no provengan del petróleo para poder, de esta manera, afectar lo menos posible el medio ambiente. Es importante tener en cuenta el comienzo en la disminución de las barreras descritas por el autor Jara (2006) en relación a la competitividad de costos de inversión versus las alternativas tradicionales, como así también el incremento en los incentivos para invertir y mejorar los sistemas han sido factores claves en el desarrollo que ha tenido Chile en los últimos años. Se puede añadir a esta conclusión que no solo las limitantes descritas pueden ser factores relevantes, sino que también los imprevistos de gran magnitud. Esto se ejemplifica con que la implementación escasa que había presentado Chile hasta el 2014, no se debió a la falta de interés, ya sea de los presidentes de turno como de los legisladores, sino que hubo un imprevisto que se debió atender con premura, como lo fue el terremoto que se vivió en el año 2010. Por lo que, a pesar de contar con muchos factores que estén a favor del desarrollo de esta tecnología, como por ejemplo la geografía que presenta Chile, pueden ocurrir eventualidades que generan una desaceleración de implementación de sistemas capaces de captar y almacenar energías provenientes de recursos renovables.



REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

Jara Tirapegui, W. ENDESA (2006). Introducción a las energías renovables no convencionales, pp. 13-70.

Palma, R y Jiménez, G y Alarcón, I. (2009). Las energías renovables no convencionales en el mercado eléctrico Chileno, pp.7-27.

REN21 (2015). Energías Renovables 2016, Reporte de la situación mundial, pp.6-26.

Rudnick, H. (s.f.). Análisis del comportamiento mundial de la incorporación de energías renovables bajo un esquema de 'venta a spot' y su viabilidad en Chile, pp.1-5.

Santana, C. (2014). Energías Renovables en Chile, el potencial eólico, solar e hidroeléctrico de Arica a Chiloé, pp.5-14. 

Raymond Wright. (2011). Fuentes de energía renovables y mitigación del cambio climático. Informe Especial del GRUPO Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Climático, pp.6-23.   


Ceppi P. y Dufey A. y Marzolf N. (2014) INSTRUMENTOS FISCALES Y NO FISCALES A LAS ENERGIAS RENOVABLES EN CHILE, pp.3- 43.

martes, 9 de mayo de 2017

Avance de Escritura de Revisión de Literatura

Energías renovables y su implementación en el territorio chileno
Francisco Javier Tamayo Oporto


En la actualidad, las energías renovables, llamadas también energías limpias o, utilizando el término acuñado exclusivamente por chile: Energías Renovables No Convencionales (ERNC); se han instaurado como una solución concreta que relaciona la alta demanda en los índices de consumo de energía requeridos por la a nivel mundial, y el deterioro que esto genera al medio ambiente. Las ERNC se definen como: “energías cuyas fuentes se presentan en la naturaleza de modo continuo y prácticamente inagotable” (RAE, s.f). Entendidas según el gobierno de Chile también se observa que “éstas se caracterizan porque en sus procesos de transformación y aprovechamiento en energía útil no se consumen ni se agotan en una escala humana. Entre estas fuentes de energía están: la hidráulica, la solar, la eólica y la de los océanos. Además, dependiendo de su forma de explotación, también pueden ser catalogadas como renovables las energías de la biomasa, la energía geotérmica y los biocombustibles… En chile se devine como fuentes de Energía Renovables No Convencionales a la energía eólica, la pequeña hidroeléctrica (centrales hasta 20 MW), la biomasa, el biogás, la geotermia, la solar y la energía de los mares.” (Ministerio de Energía de Chile, s.f.). En la actualidad, cerca del 67% de la energía se mundial se obtiene de combustibles fósiles: 40,5% proviene del carbón, 21,4% proviene de gas y 5,1% proviene del petróleo. En Chile, las energías provenientes de fuentes contaminantes alcanzan un 56,4%, mientras que las ERNC representan tan solo un 5,98%, aproximadamente, de la capacidad total de generación, lo cual significa una traduce en 1023 MW.

A modo general, las energías se pueden clasificar en renovables: las cuales provienen de combustibles fósiles; y energías no renovables: las que se clasifican según su procedencia, así de este modo se tienen: energía solar, energía geotérmica, energía biomásica, energía eólica, energía mareomotriz y energía hidroeléctrica. Chile, a pesar de tener una vasta capacidad para generar ERNC, debido a su geografía, aún mantiene bajos índices de generación de dichas energías. Pese a ser un país con potencialidades para implementar esta tipo de tecnología para el suministro energético, todavía se mantiene en su mayoría dando solución a la demanda energética con productos derivados del petróleo. Actualmente se  desconocen los factores que inciden impedir que se instauren estas tecnologías definitivamente en el país. En este contexto, la revisión literaria realizada, tiene como objetivo principal mostrar los factores que han incidido en la baja generación de energía proveniente de fuentes no convencionales. Para ello, se analizan los datos y resultados recaudados de diversos estudios que relacionan las ERNC con las capacidades que cuenta Chile para generarlas, para luego, con dichos datos, generar conclusiones en relación a la carencia de implementación de energías limpias en el territorio chileno. El criterio principal utilizado para la siguiente revisión literaria, fue recaudar bibliografía que tengan como máximo 12 años de antigüedad.

A partir del estudio del texto de Jara, “Introducción a las energías renovables no convencionales”, el autor muestra lo que ocurre actualmente en el mundo con respecto al auge que tienen hoy las energías renovables. En éste se observó que Europa es la zona del mundo en que más se implementan las energías renovables No Convencionales, se destaca que el factor preponderante para llevar a cabo estos proyectos, es el incentivo económico que imprime el gobierno para realizarlos. Asimismo, en dicho texto se señala el alto costo que tienen los mecanismos relacionados a las ERNC, y por ello países como Alemania, Estados Unidos y España, entro otros, han sido capaces de liderar actualmente la generación de energías limpias. El autor, Jara (2006), hace alusión a las dos barreras que hasta ahora han sido los principales impedimento para el desarrollo e implementación de estos tipos de energía. Jara (2006), asevera que estos impedimentos son: “barreras económicas, resultado de la competitividad de costos de inversión en relación con alternativas tradicionales; y barreras regulatorias, por falta de incentivos para la inversión o mejoramientos operativos” (p. 52). Por ello, buscar la forma de equiparar los costos que tiene ambas energías, renovables y no renovables, acortará la brecha y hará proliferar el uso de energías sustentables (ERNC).

En los textos de los autores Rudnick y Jara, se observa que ambos enfatizan en que los países que han logrado ser líderes mundiales en implementar centrales de energía renovables de tipo no convencionales, se debe a que fueron capaces de implementar sistemas tarifarios que intervienen en el mercado, como lo son, por ejemplo: sistemas de precios o “Feed-in tariff (FIT)” el cual fija el precio de cada unidad de energía proveniente de ERNC inyectada al sistema, siendo éste lo suficientemente alto para recuperar el costos de inversión inicial del equipamiento;  sistema de cuotas o de certificados verdes, el que obliga a las empresas generadoras de energía a que un porcentaje provenga de energías limpias; y por último destacan los incentivos fiscales, el que consiste en la participación del estado con dar apoyo económico para el fomento de las ERNC, rebaja de impuestos a quien las implemente, subsidios directos o préstamos para financiar proyectos relacionados con estas tecnologías.

Chile cuanta con una geografía capaz de generar energías limpias a gran escala, en ello, a modo de ejemplo, se destaca el norte del país, que cuenta un una extensa zona desértica expuesta a la radiación solar durante casi el 100% de la jornada diurna. A pesar de ello, el autor (Jara, 2006) señala que: “Chile ha visto frenado su desarrollo debido a barreras como: la inexistencia de estímulos a la inversión; incertidumbre en los mercados; y la inexistencia de un marco legal y regulatorio específico para estas tecnologías” (p. 61). Sin embargo, la utilidad que presenta este estudio se ve reducida debido a que tienen una vigencia de 11 años, en los cuales la tecnología ha avanzado, los costos de los mecanismos para implementar estos sistemas ha disminuido y, por otro lado, la toma de conciencia respecto al cuidado del medio ambiente ha tomado mayor relevancia en la sociedad.


BIBLIOGRAFÍA

Jara Tirapegui, W. ENDESA (2006). “Introducción a las energías renovables no convencionales”. [Citado 2017 Abr 17].  Recuperado de:

Palma, R, Jiménez, G & Alarcón, I. (2009). “Las energías renovables no convencionales en el mercado eléctrico Chileno”. [Citado 2017 Mayo 08]Recuperado        de: http://www.energia.gob.cl/sites/default/files/ernc_mercado_electrico_chileno_baja_resolucion.pdf

Real academia española, RAE [Citado 2017 Mayo 08]. “Energía renovable”. Recuperado de: http://www.rae.es/
REN21 (s.f.). “Energías Renovables 2016, Reporte de la situación mundial”. [Citado 2017 Mayo 08]
Recuperado de: http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2015/07/GSR2015_Key-
Findings_SPANISH.pdf

Rudnick, H. (s.f.). “Análisis del comportamiento mundial de la incorporación de energías renovables bajo un esquema de 'venta a spot' y su viabilidad en chile”. [Citado 2017 Mayo 08], de hrudnick.sitios.ing.uc. Sitio web:      http://hrudnick.sitios.ing.uc.cl/alumno13/ventaspot/Descripcion%20ERNC%20.html

Santana, C. (2014). “Energías Renovables en Chile, el potencial eólico, solar e hidroeléctrico de Arica a Chiloé”. [Citado 2017 Mayo 08]. Recuperado de: http://www.minenergia.cl/archivos_bajar/Estudios/Potencial_ER_en_Chile_AC.pdf

Tokman, M. (2009). “Energías Renovables un desafío para Chile”. [Citado 2017 Mayo 08]. Recuperado de:  http://www.uchile.cl/documentos/energia-renovable-un-desafio-para-chile-marcelo-tokman_57122_2_5935.pdf

UNTEC. (2014.). “Alternativas tecnológicas para calefacción residencial con Energías Renovables No Convencionales aplicables a la realidad chilena”. [Citado 2017 Mayo 08]. Recuperado de: http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2014/08/Informe-final-ERNC.pdf


WWF International, Ecofys y OMA. Reporte (2011). “El informe de la energía renovable. 100% de energía renovable para el año 2050”. [Citado 2017 Mayo 08]. Recuperado de: http://www.ecofys.com/files/files/wwf_ecofys_2011_theenergyreport_spanish.pdf