Energías renovables y
su implementación en el territorio chileno
Francisco Javier Tamayo Oporto
Un
alto porcentaje de la población mundial desarrolla su vida en función del uso
de la energía. Sea en forma de combustible o corriente eléctrica, la fuente
primaria de la que ésta se obtiene es el combustible fósil. La relación entre
alta demanda energética y las consecuencias medioambientales que genera la
combustión de derivados del petróleo, han incentivado, a nivel mundial, la búsqueda
de soluciones que protejan al planeta y su ecosistema. El estudio de fuentes de
energías alternativas trajo como resultado el conocimiento de lo que se conoce
como: energías renovables o, también llamadas, Energías Renovables No Convencionales
(ERNC); las que se han instaurado como una solución concreta tanto para
disminuir la degradación de medio ambiente como para relevar a las energías no
renovables debido que éstas provienen de los combustibles fósiles, una fuente
agotable.
Las
ERNC, entendidas como energías cuyas fuentes se presentan en la naturaleza de
modo continuo, prácticamente inagotable y que se caracterizan porque en sus procesos de
transformación y aprovechamiento en energía útil no se consumen ni se agotan en
una escala que está en función del requerimiento de consumo humano. En
Chile se describen esta energía también
llamadas limpias como: “energía
eléctrica generada por medios de generación renovables no convencionales que
incluyen como fuente de energía primaria a la biomasa, energía hidráulica
inferior a 20 MW, eólica, geotérmica, solar y de los mares” (Ceppi, Dufey,
Marzolf, 2014, p.4). En el último informe del Panel Intergubernamental sobre el
Cambio Climático (IPCC), se desprende que actualmente, cerca del 85,1% de la
energía se mundial se obtiene de combustibles fósiles (energías no renovables):
28,4% proviene del carbón, 22,1% proviene de gas y 34,6% proviene del petróleo;
y tan sólo el 12,9% de la energía proviene de energías renovables: 10,2%
proviene de la Bioenergía, 0,1% proviene de la energía solar, 0,002% proviene
de la energía oceánica, 0,2% provine de la energía eólica, 2,3% proviene de la
energía hidroeléctrica y el 0,1% proviene de la energía geotérmica. El 2%
restante proviene de la energía nuclear (IPCC, 2015).
Rudnick
(s.f.) explica que en Chile, las energías provenientes de fuentes contaminantes
alcanzan un 56,4%, mientras que las ERNC representan tan solo un 5,98%,
aproximadamente, de la capacidad total de generación. A pesar de que el país
cuenta con una vasta capacidad para generar ERNC, dado su geografía, en éste aún
se mantienen bajos los índices de generación de energías limpias. Como señala
Jara (2006), pese a ser Chile un país con potencialidades para implementar este
tipo de tecnología para el suministro energético, todavía se mantiene en su
mayoría dando solución a la demanda energética con productos derivados del
petróleo. Actualmente se desconocen los
factores que inciden en impedir que se instauren estas tecnologías definitivamente
en el país. En este contexto, la revisión literaria que se realiza, tiene como
objetivo principal mostrar los factores que han incidido en la baja generación
de energía proveniente de fuentes no convencionales. Para ello, se analizan los
datos y resultados recaudados de diversos estudios, los que a su vez relacionan
las ERNC versus las capacidades que cuenta Chile para generarlas. Luego, con
dichos datos, se generan conclusiones en relación a la carencia de
implementación de energías limpias en el territorio chileno. El criterio
principal utilizado para la siguiente revisión literaria, fue recaudar
bibliografía que tengan como máximo 12 años de antigüedad.
A
partir del estudio del texto de Jara (2006), se extrae que el autor entrega una
mirada lo que ocurre actualmente en el mundo con respecto al auge que hoy
tienen las energías renovables. En éste se observó que Europa es la zona del
mundo en que más se implementan las energías renovables no convencionales y, en
función de ésto, se destaca que no sólo basta con tener la capacidad de generar
energías limpias sino que el factor preponderante para llevar a cabo estos
proyectos es el incentivo económico que imprime el gobierno para realizarlos.
Asimismo,
Jara (2006) señala como limitante el alto costo que tienen los mecanismos
relacionados a las ERNC, y por ello, por su estabilidad económica, países como
Alemania, Estados Unidos y España, entre otros, han sido capaces de liderar
actualmente la generación de energías limpias. El autor también hace alusión a
las dos barreras que hasta ahora han sido los principales impedimento para el
desarrollo e implementación de estos tipos de energía: en primer lugar las
barreras económicas: resultado de la competitividad de costos de inversión en
relación con alternativas tradicionales; y en segundo lugar, barreras regulatorias:
falta de incentivos para la inversión o mejoramientos operativos. Por ello,
buscar la forma de equiparar los costos que tiene ambas energías, renovables y
no renovables, acortará la brecha y hará proliferar el uso de energías
sustentables.
En
los textos de los autores Jara (2006) y Rudnick (s.f.), se observa el enfazis
que dan ambos en que los países que han logrado ser líderes mundiales en
implementar centrales de energía renovables, se debe a que fueron capaces de
implementar sistemas tarifarios que intervienen en el mercado, por ejemplo: 1) Sistemas de precios o Feed-in tariff (FIT), el
cual fija el precio de cada unidad de energía proveniente de ERNC inyectada al
sistema, siendo éste lo suficientemente alto para recuperar el costos de
inversión inicial del equipamiento. 2) Sistema de cuotas o de certificados
verdes, el que obliga a las empresas generadoras de energía a que un porcentaje
provenga de energías limpias. 3) Los incentivos fiscales, que consisten en la
participación del estado con dar apoyo económico para el fomento de las ERNC,
rebaja de impuestos a quien las implemente, subsidios directos y/o préstamos
para financiar proyectos relacionados con estas tecnologías.
Chile
cuanta con una geografía capaz de generar energías limpias a gran escala, en
ello, a modo de ejemplo, se destaca el norte del país, que cuenta con una
extensa zona desértica expuesta a la radiación solar durante casi el 100% de la
jornada diurna. A pesar de ello, hasta el año 2006, “Chile ha visto frenado su
desarrollo debido a barreras como: la inexistencia de estímulos a la inversión;
incertidumbre en los mercados; y la inexistencia de un marco legal y
regulatorio específico para estas tecnologías” (Jara, 2006, p. 61).
Con
el paso del tiempo, según los autores Alarcón, Jiménez y Palma (2009), las
acosas han cambiado, y, a pesar de que la implementación se ha dado de manera
aletargada, los esfuerzos compartidos entre el Gobierno, el Parlamento, la
sociedad civil, las empresas, la academia y la cooperación internacional, han
dado frutos. Con el paso de los años se han constituido bases para el desarrollo
de las ERNC, dentro de las que se destacan la promulgación de leyes, la
implementación de instrumentos de apoyo directo a la inversión, la mejora en el
conocimiento de los recursos renovables con que cuenta Chile, la
materialización de proyectos de inversión como también la instauración de un
debate nacional mostrando la importancia de estas energías y el rol que ellas
cumplen en la actualidad y cumplirán en un futuro cercano. Con ello, las
empresas generadoras de energía se dieron a la tarea de desarrollar y evaluar
proyectos de energías limpias y, asimismo se han creado nuevas empresas en el país
para emprender respecto a las ERNC.
En
función de lo señalado anteriormente en el texto de aquellos autores, se debe destacar
que desde la promulgación de la Ley General de Servicios Eléctricos (LGSE),
Chile creó las bases para un sistema eléctrico competitivo, las que arrojaron
posteriormente como resultado en el año 2004 la Ley 19.940, en la que se
inducen elementos referidos a las Energías Renovables No Convencionales. En el
año 2008 el 2,7% de la capacidad instalada provenía de biomasa, seguida por
mini-centrales hidroeléctricas. Ese mismo año entra en vigencia la ley 20.257,
en la que se establece la obligación para las empresas eléctricas que efectúan
ventas a clientes finales de que un porcentaje debe provenir de energías renovables
(Alarcón et al., 2009), que para el año 2010 dese estableció que sería un 5% y
para fines del año 2024 será un 10%. Se desprende también que la implementación
de estas leyes ha generado que inversionistas pongan su interés en desarrollar
sus empresas emergentes y con ello exista mayor competitividad entre empresas y
así una consecuente disminución en los precios de la energía eléctrica. “En la
cartera de proyectos ERNC CORFO existen actualmente 211 iniciativas, en
distintas fases de desarrollo, concentrados en energía eólica (42%), mini-hidráulico
(37%) y biomasa 17%” (Ceppi et al., 2014, p.3). Y de esto se espera un aumento.
De las declaraciones del ex ministro de energía, Andrés Rebolledo, se desprende que durante el gobierno de Sebastián Piñera, y hasta el inicio del gobierno de Michel Bachelet en el año 2014, el incremento que tuvo la implementación de mecanismos diseñados para captar la energía proveniente de fuentes renovables, no tuvo un desarrollo tan marcado como el de hoy. La razón de lo anterior se debe a que al momento de comenzar el gobierno de la presidenta Bachelet, Chile contaba sólo con el 7% de ERNC. A la fecha del 17 de marzo de 2017 esta capacidad ya se había duplicado, llegando incluso a los 17% (Rebolledo, 2017).
De las declaraciones del ex ministro de energía, Andrés Rebolledo, se desprende que durante el gobierno de Sebastián Piñera, y hasta el inicio del gobierno de Michel Bachelet en el año 2014, el incremento que tuvo la implementación de mecanismos diseñados para captar la energía proveniente de fuentes renovables, no tuvo un desarrollo tan marcado como el de hoy. La razón de lo anterior se debe a que al momento de comenzar el gobierno de la presidenta Bachelet, Chile contaba sólo con el 7% de ERNC. A la fecha del 17 de marzo de 2017 esta capacidad ya se había duplicado, llegando incluso a los 17% (Rebolledo, 2017).
¿Qué
factores afectaron en el desarrollo de las ERNC en el periodo hasta el 2014 en
Chile?
Durante el periodo 2010-2014, en el gobierno del presidente Sebastián Piñera, el país, Chile, se vio afectado por un terremoto de magnitud 8,8 Richter. Este hecho provocó que el mayor porcentaje del capital del país tuviera como destino la reconstitución de las viviendas y carreteras destruidas por el terremoto. Del texto de Santana (2014) se desprende que el incremento en las ERNC, tiene sentido ya que ha habido una baja en el costo que dela tecnología, como asimismo han existido iniciativas por parte del gobierno en la contribución de aportes normativos e incentivo, los que han servido para el alza que hoy presenta la implementación de este tipo de fuente de captación de energía.
Durante el periodo 2010-2014, en el gobierno del presidente Sebastián Piñera, el país, Chile, se vio afectado por un terremoto de magnitud 8,8 Richter. Este hecho provocó que el mayor porcentaje del capital del país tuviera como destino la reconstitución de las viviendas y carreteras destruidas por el terremoto. Del texto de Santana (2014) se desprende que el incremento en las ERNC, tiene sentido ya que ha habido una baja en el costo que dela tecnología, como asimismo han existido iniciativas por parte del gobierno en la contribución de aportes normativos e incentivo, los que han servido para el alza que hoy presenta la implementación de este tipo de fuente de captación de energía.
En
la actualidad es posible observar que el desarrollo de la tecnología ha
empezado a instaurarse e incrementar con el tiempo, pero se desconoce la real
dimensión de esto hoy en día en Chile. Principalmente lo anterior se debe a que,
si bien la revisión que se ha hecho de literatura, aborda la energía eléctrica desde
lo que ella significa hasta la relación que tiene con el gobierno de turno, ésta
tiene como falencia en los estudio que se presentan contemplan una vigencia de
11 años, tiempo en el que todo ha avanzado y la tecnología ni los costos no
están ajenos a estos cambios, los que han progresado y disminuido
respectivamente. Por otro lado, la toma de conciencia respecto al cuidado del
medio ambiente ha tomado mayor relevancia en la sociedad. También es importante
destacar que no se pudo tener acceso a la información de cuánto es el dinero
que se estipula para la generación de ERNC en los gobiernos de turno.
Se
puede concluir con respecto a la revisión literaria que el consumo energético
es algo que trasciende a la gran mayoría de la población mundial, y éste a su
vez va en un progresivo aumento día a día. Por ello se hace importante estudiar
respecto a fuentes de energía que no provengan del petróleo para poder, de esta
manera, afectar lo menos posible el medio ambiente. Es importante tener en
cuenta el comienzo en la disminución de las barreras descritas por el autor
Jara (2006) en relación a la competitividad de costos de inversión versus las
alternativas tradicionales, como así también el incremento en los incentivos para
invertir y mejorar los sistemas han sido factores claves en el desarrollo que
ha tenido Chile en los últimos años. Se puede añadir a esta conclusión que no
solo las limitantes descritas pueden ser factores relevantes, sino que también
los imprevistos de gran magnitud. Esto se ejemplifica con que la implementación
escasa que había presentado Chile hasta el 2014, no se debió a la falta de interés,
ya sea de los presidentes de turno como de los legisladores, sino que hubo un
imprevisto que se debió atender con premura, como lo fue el terremoto que se
vivió en el año 2010. Por lo que, a pesar de contar con muchos factores que
estén a favor del desarrollo de esta tecnología, como por ejemplo la geografía
que presenta Chile, pueden ocurrir eventualidades que generan una
desaceleración de implementación de sistemas capaces de captar y almacenar
energías provenientes de recursos renovables.
REFERENCIA
BIBLIOGRÁFICA
Jara Tirapegui, W. ENDESA (2006). Introducción
a las energías renovables no convencionales, pp. 13-70.
Palma, R y Jiménez, G y Alarcón, I. (2009). Las energías renovables no convencionales en el mercado eléctrico
Chileno, pp.7-27.
REN21
(2015). Energías Renovables 2016, Reporte de la situación mundial, pp.6-26.
Rudnick, H. (s.f.). Análisis del comportamiento mundial de la
incorporación de energías renovables bajo un esquema de 'venta a spot' y su
viabilidad en Chile, pp.1-5.
Santana, C. (2014). Energías Renovables
en Chile, el potencial eólico, solar e hidroeléctrico de Arica a Chiloé, pp.5-14.
Raymond Wright. (2011). Fuentes de energía renovables y mitigación
del cambio climático. Informe Especial del GRUPO Intergubernamental de expertos
sobre el Cambio Climático, pp.6-23.
Ceppi
P. y Dufey A. y Marzolf N. (2014) INSTRUMENTOS FISCALES Y NO FISCALES A LAS
ENERGIAS RENOVABLES EN CHILE, pp.3- 43.